• evangelicos_jorge_01-2.jpg
  • evangelicos_jorge_02-2.jpg
  • evangelicos_jorge_03-2.jpg
  • evangelicos_jorge_04-2.jpg
  • evangelicos_jorge_06-2.jpg
  • evangelicos_jorge_05-2.jpg
  • evangelicos_jorge_07-2.jpg
  • evangelicos_jorge_08-2.jpg
  • evangelicos_jorge_09-2.jpg
  • evangelicos_jorge_10-2.jpg
  • evangelicos_jorge_11-2.jpg
  • evangelicos_jorge_12-2.jpg

Hermanos de la Vega

¿Cuál es el sentido que tiene el hombre de aferrarse a una religión? ¿Por qué el hombre tiene la necesidad de tener contacto con el más allá? Esta conexión se podría asociar a obtención de las múltiples respuestas o explicaciones sobre la creación del mundo, la vida y lo que viene después de ésta; lo cierto es que la mayoría de las creencias religiosas son en post de una transición material a una espiritual.

Dentro de este círculo divino existe una serie de conflictos internos que son difíciles de controlar; la veneración y el fanatismo son parte de un ritual que demuestra la fe ciega y el devotísimo hermético, pruebas de fidelidad para el llamado “día del juicio final”. La idea del ser todopoderoso como controlador de los creyentes se presenta como la fórmula perfecta para que los seguidores demuestren su credo con oraciones, festivales de culto y hasta sacrificios, todo para sentirse mas protegidos.

La Iglesia Metodista Pentecostal de La Vega, ubicada en la comuna de Recoleta, es un claro ejemplo lo mencionado con anterioridad. Perteneciente a una rama de la religión Evangélica, los “hermanos” de La Vega se reúnen tres veces por semana para realizar su culto a dios y los ángeles. Entre sus integrantes encontramos, en su mayoría, a presos reinsertos en sociedad, producto de que esta comunidad acude de forma regular a la ex Penitenciaría de Santiago a proclamar la palabra de dios.

Texto: Jorge Vargas

INFO

Fotógrafo: Jorge Vargas